martes, 24 de marzo de 2009

El ingenio de dos pueblos

Torga y Villarin, ¿Unos adelantados para su época?

Corría el año 1948 en Ibias y la única localidad que tenía luz por aquel entonces era San Antolín, la capital del concejo.

Estos dos pueblos artos de esta situación, deciden montar una pequeña central hidroeléctrica aprovechando uno de los recursos que más abunda en nuestro concejo:El agua. Para ello, empiezan a construir una caseta junto a una ladera del rio Luiña a su paso por estas dos localidades que albergaría un generador eléctrico.

Dicho generador, se fue a buscar a Navia de Su
arna (Lugo) comprándoselo a un tal cancelas, quien les proporciona además el cable necesario para hacer la instalación así como los aisladores y demás utensilios y materiales, excepto los postes que tuvieron que ser aportados a partes iguales por los vecinos de los dos pueblos.

El viaje de ida a por el generador se hizo al más puro estilo del oeste ya que por aquella época nuestro concejo carecía de carreteras y tuvieron que hacer la travesía en un carro tirado por vacas. La odisea duró tres días entre la ida y
la vuelta.

Una vez de vuelta a casa tocaba montar el generador y poner en marcha de esta manera la central hidroeléctrica que los vecinos se habían propuesto construir.Estos sin mucha idea de electricidad y montaje de piezas, se traen con ellos al señor que les vende el generador, el tal cancelas, quien les ayuda a ponerlo en marcha sin llegar a conseguirlo. Es entonces cuando los vecinos piden ayuda a Primitivo de Morentan, vecino de Torga y un gran entendido en la materia puesto que había sido mecánico, herrero, armero y electricista durante una temporada muy grande en Cuba. Primitivo consigue echar a andar el generador y se encarga del mantenimiento del mismo durante los 12 años que esta proporcionándoles luz.

Torga y Villarin tenían sólo luz por la noche, no era muy potente producía corriente a 125V, suficientes para dar alumbrado a los dos pueblos y proporcionar luz a alguna que otra casa donde se empezaban a ver las primeras radios, traídas por un guardia civil que paraba por aquel entonces en casa de Feliciano (Torga) casa que congregaba casi todas las noches a la mayoría de vecinos interesados por saber que decía dicho aparato.

El encargado de arrancar y parar el generador eléctrico era Manolin da María de Villarin a quien se le pagaba un pequeño sueldo por realizar dicha labor, aportado por los vecinos de los dos pueblos.

Esta mini central eléctrica estuvo en funcionamiento hasta el año 1960 que fue cuando el gobierno puso el tendido eléctrico en todos los pueblos de Ibias.

A día de hoy pocos somos las personas que conocemos esta peculiar historia que los vecinos de estos pueblos guardan de manera muy especial dentro de sus cabezas. El generador aún se puede ver en una casa de Villarin.

7 comentarios:

eminosuke dijo...

Interesante ejercicio de memoria y de historia, que muestra además la fuerza de un proyecto común.

Carlos de Sebastián dijo...

Preciosa historia... iba a poner lo que puso eminosuke, más o menos.

mari dijo...

Menos mal que el escritor lo hizo mucho mejor que el relatador,vaya diferencia.Asi da gusto mandar temas.
Te ha quedado muy bonito.Me parece estar oyendo a Manuel como contaba la historia.
Espero que si alguien de estos pueblos lo lee , nos de su punto de vista y si tiene más información que nos lo cuente.

Un saludo

Tormaleo dijo...

Gracias amigos, Muchas veces la juventud no es buena para recordar este tipo de historias, menos mal que las personas que me rodean me proporcionan mucha información de la que veis aquí publicada. El verdadero mérito es de todas ellas, yo sólo soy un mero intermediario que transforma el mensaje para ponerlo de cara al público.
Eso sí, disfruto como nadie haciéndolo y cada mensaje que escribís es motivo de alegría para mí.
Yo animo a todo el mundo que quiera participar en esta web a que lo haga, que recordáis una historia y queréis contármela para compartirla pues genial. Parroquia de Tormaleo está para eso.

Un saludo y muchísimas gracias a todos/as.

Noe Degaña dijo...

Después de leer tan preciosa historia hago la siguiente reflexión:
En la actualidad, en una sociedad cada vez más individualizada, ¿seríamos capaces de realizar semejante esfuerzo por un bien común?
...

María del Roxo dijo...

Yo creo que en Villaoril también hubo uno de estos ingenios, en El Pontón, pero no sabría decir en qué año se puso en marcha.

Interesante entrada.

Suso degaña dijo...

Bonita historia, vaya aventura ir a Navia de Suarna en carro, con lo que cuesta llegar ahora en coche.