domingo, 24 de mayo de 2009

El Bao, tierra cunqueira

Sin duda, cuesta empezar a hablar de un pueblo que cuenta con una belleza extraordinaria, que no hace falta venderlo porque ya se vende solo, un pueblo que para muchos de nosotros es uno de los lugares más maravillosos que tenemos en Asturias y por supuesto como no podría ser de otra forma, se encuentra en Ibias.
Enclavado entre montañas y con un paisaje privilegiado cuenta con esa magia que muchos otros parajes no pueden ofrecer.
El Bao era un pueblo con muy pocos recursos para vivir de la agricultura o la ganadería, ya que por lo abrupto de sus tierras y paisajes apenas había pradería donde mantener al ganado, lo que les obligaba a compartir la pradería de Pedracos con Villarmeirín. La situación en cuanto a la agricultura no era mucho mejor, puesto que las tierras para cosechar eran malas a la vez que pendientes, debido a esto, los habitantes del Bao se las ingeniaron para buscarse el sustento de otra manera y puesto que contaban con una impresionante habilidad para tornear y dar forma a la madera empezaron a explotarla realizando todo tipo de trabajos en ella: escudillas, bacitas, artesas, así como todo tipo de utensilios para el hogar.Los cunqueiros pronto se dieron cuenta de que la destreza que tenían trabajando la madera podría dar fruto fuera del Bao, por ello, armados de valor, deciden abandonar todo lo que tienen, la familia incluida y marcharse rumbo a Castilla y Extremadura a vender estos enseres. Muchas veces pasaban hasta nueve meses fuera de casa.

Us cunqueirus vansi, vansi
as cunq
ueiras choran, choran
ay! di mi tris
ti aburrida
cun con vou durmir agora

Para comerciar fuera de sus tierras y hablar entre ellos, se inventaron una jerga llamada tixileiro, de tixela o escudilla que sólo entendían ellos y que les permitía no compartir con nadie lo que decían.
Las personas que no se dedicaban a trabajar la madera artesanalmente con el torno, comerciaban con mantas, iban a comprarlas al Val de San Lorenzo y las vendían por los pueblos. Hasta nuestros días han llegado vendedores como Domingo del Bao, que recorría la Parroquia al principio con un burro y luego a pie vendiendo casa por casa el género del que disponía.

El Bao como la mayoría de pueblos de Ibias, cuenta con pocos habitantes en la actualidad, está formado por unas 30 o 40 casas, la mayoría de ellas tan sólo habitadas en verano por personas que viven en otras regiones pero que jamás olvidarán el pueblo que les vio nacer.
El Bao junto con el Corralín pertenecen a la parroquia de Santa María de Sisterna aunque, no siempre ha sido así puesto que son muchas las personas que recuerdan cómo se iba a enterrar a la gente a la parroquia de Taladrid, incluso en cierta ocasión se les cayó la caja del muerto durante el trayecto que une Taladrid con el Bao.
Como en Ibias somos muy juerguistas, no podía faltar en este rencóndito lugar su día de fiesta. En el Bao se celebran en el mes de Agosto (segunda semana) aunque no siempre fue así puesto que originalmente la fiesta se celebraba el 4 de Julio.
De sobra conocida es la afición que les viene desde pequeñas a las cunqueiras por la pandeira y que se va conservando con el paso del tiempo, trasladándose ese buen gusto por el ritmo de madres a hijas.
Las mujeres del Bao tocaban la pandeira, sí, pero no todas, ya que les gustaba más bailar, se reunían todos los mozos y mozas del pueblo en un alto para danzar, y como todos/as querían hacerlo y alguna tenía que formar el baile, se llevaban a hombros a una señora enana que se encargaba de tocar la pandeira.
La mayoría de las veces el baile se hacía en alguna vivienda del pueblo y eran los propios niños los encargados de pregonar de casa en casa que el baile iba a acontecer en tal lugar. Con el paso del tiempo, la pandeira perdió fuerza y empezaron a abrirse camino personas como Manolo de casa Crega o José de Corradía con el acordeón.
Cerca del parque natural de Muniellos y los Ancares y lindando con el de las Fuentes del Narcea, Degaña e Ibias es un territorio privilegiado por su naturaleza y la vista de sus paisajes. La fauna es variada, con presencia de osos, jabalíes, corzos, urogallos...
Pequeños ríos como el Cerves lo recorren haciendo de este pueblo un buen lugar para practicar deportes de riesgo. En cuanto al senderismo, son innumerables las rutas que se pueden seguir como por ejemplo la de la Braña de arriba en la que se puede contemplar una impresionante cascada.
El museo etnográfico tixileiro es otra de las tantas opciones que este recóndito lugar te puede ofrecer.En cuanto al alojamiento, el Bao cuenta con el tixileiro, un hotel con más de dos décadas de historia dónde podrás degustar los platos más típicos de nuestra tierra, así como sentir de una forma muy directa el trato cálido que te van a ofrecer.


¡¡¡ Si de algo nos sentimos orgullosos los ibienses es de esta maravilla de pueblo!!!

Agradecimientos: Lugar del Bao y el Xastre
por sus fotos e informaciones

10 comentarios:

El Bao dijo...

Enhorabuena por el reportaje, muy completo y elaborado, ánimo y sigue acercandonos al resto de pueblos de Ibias, estoy segura que los hay tan guapos o más que El Bao y seguramente desconocidos para la mayoría. Un saludo desde El Bao.

El chapras dijo...

Muy bueno el reportaje Angel,espero que sigas poniendo siempre cosas tan bonitas de nuestro concejo haber si la pajina de el Ayuntamiento copia algo y sale de la epoca de las cavernas.
Un saludo

Maismar dijo...

Que pasada de pueblo y de post sobre Bao!!!.

Estaremos por esa zona el 27 y 28 de junio en la XII travesía MTB Cerredo-Ibias.


Saludos.

Ana dijo...

Impresionante reportaje.... me ha encantado, no solo relazas el lugar del que hablas sino que a la par estas haciendo una descripción de todas las costumbres que tenían.
Coincido plenamente con un comentario que hay por ahí, el ayuntamiento podía copiar un poco y rehacer una página web que está tan acabada como su alcaldesa.

Un saludo y muchísimas gracias por dinamizar nuestro concejo.

xegunde dijo...

¡Hola! Me gusta este blog :-) y además nuestros pueblos están a tiro de piedra. Me lo apunto para leerlo y para visitarlo en verano si puedo. ¡Saludos!

En cuanto a mí, soy estudiante de Biología a tiempo parcial, jeje, ¡vamos!, como todos. dijo...

Hola Angel, gracias por ser mi nuevo seguidor y pasearte por el "publucho" de Santa Biología, jeje, te lo agradezco. Nada más que tenga un ratito te haecho un vistazo al tuyo que ahora ando de exámenes (y fíjate a que me dedico..), pero lo que he visto del tuuyo me ha gustado bastante, muy bién documentados todos los artículos.

PTA: La foto de tu perfil es preciosa, un valle muy bonito.

Un saludo

María del Roxo dijo...

Muy bueno tu reportaje, Ángel, aunque hago alguna puntualización:
No sólo los habitantes de El Bao eran TIXILEIROS. También los de El Corralín, Sisterna y Tablado.

El Bao no se encuentra en el Parque Natural de Muniellos ni en el de los Ancares, aunque sí próximo a ambos. Tampoco el río de Aviouga pasa por aquí.

Un saludo... y perdona por las puntualizaciones.

Ángel Fernández dijo...

Jejeje.Muchísimas gracias por las puntualizaciones. Nadie sabe tanto de estos lugares como la gran María del Roxo.
No me pidas perdón, me encanta que la gente me rectifique porque demuestra que se implican con lo que yo hago.

¡Os pido perdón por los errores!

Roberto dijo...

Muy bueno el reportage sobre El Bao, pueblo en el que nació mi padre. Sin embargo contiene algunas imprecisiones:
Tanto el Museo etnográfico como el hotel Tixileiro no se encuentran en El Bao si no en Sisterna, aunque es fácil equivocarse dado que la distancia entre ambos pueblos es de unos 500 metros.

Doctor Muerte dijo...

Bárbaru, peru il Tixileiru tá en Astierna, no nu Bau.