viernes, 27 de febrero de 2009

Cinco años sin Sheila

Sheila Barrero fue hallada muerta el 25 de enero del 2004, en las inmediaciones del puerto de Cerredo, a medio camino entre el pub de Villablino (León) en el que trabajaba y su domicilio en Degaña (Asturias), con un disparo en la cabeza. Fue su propio hermano quien encontró el cadáver de Sheila en el coche de esta, que estaba aparcado en un área recreativa. Su hermano había salido a buscarla por que tardaba en volver y la familia estaba preocupada. La única persona detenida por este suceso fue un antiguo conocido, con el que se la relacionaba a nivel sentimental, al que se le practicaron varias pruebas en busca de restos de pólvora, que resultaron positivas. No obstante, el joven alegó que había estado cazando en fechas previas. El caso fue finalmente sobreseído por la Audiencia Provincial.
Eliseo Barrero aseguró que el caso del asesinato de su hija está sin esclarecer porque nadie toma las decisiones que se deberían de tomar, y puso como ejemplo que ante las muestras de sangre aparecidas en la bufanda de Sheila, nadie se ha preocupado en llamar a declarar al principal imputado. Las últimas pruebas efectuadas por la Guardia Civil en Madrid detectaron la existencia en la bufanda de Sheila Barrero de una fibra similar a la encontrada en una chaqueta del principal sospechoso.
Esta nueva prueba ha llevado a los padres de Sheila de decir que no se está haciendo nada para solucionar el caso, reiterando que en ningún momento "nadie de la familia imputó a Borja V.G. ni a nadie en el crimen, sino que las pruebas fueron revelando datos sobre el posible autor".
El 28 de enero de 2009 la madre de Sheila Barrero en un acto de desesperación decide acampar frente al Palacio de Justicia de Oviedo para pedir que se reabra el caso y dar justicia al verdugo que le quitó la vida a su hija, diciocho días después Julia Fernández, madre de la jóven da por finalizada esta acampada. Desde entonces la familia está movilizandose pidiendo firmas para que el crimen no quede en el olvido.

3 comentarios:

MARIA I. dijo...

Una pena lo de esa chica, una desesperacion para esos padres, que pasado tanto tiempo no se haya hecho justicia.y una impotencia para todos que criminales asi esten sueltos.......saludos

Anónimo dijo...

Que pena de chica. Con lo jóven que era y la vida que le quedaba por delante.
Es injusto que ella ya no esté y su asesino campe a sus anchas sin remordimiento alguno.

Mucho ánimo a la familia.

el chapras dijo...

Desde aqui nuestro mas sincero apoyo a esta familia para que se haga justicia y que no quede impune este crimen.
¡ANIMO¡