lunes, 15 de diciembre de 2008

El que olvida sus raices pierde su identidad

El sector ganadero en nuestra localidad no pasa por uno de sus mejores momentos.Muchos son los factores que han llevado a la casi extinción de las explotaciones ganaderas en Ibias: la falta de relevo generacional en las explotaciones vinculado con el envegecimiento de la población unido todo ello a la llegada de las prejubilaciones y el recorte en las sudvenciones han sentenciado a la ganadería ibiense a la desaparición más inmedita.
¿Qué fue de aquel pueblo en el que se respiraba el olor a hierva seca en verano?.
¿Qué fue de aquellos lugareños que guiaban sus rebaños por la carretera para llevarlos a los praos?.
Somos pocos los jóvenes de hoy en día que hemos visto ganado en nuestras casas, pocos los que sabemos lo que es tener que ir a la siega de la hierva como pocos jóvenes hay que entiendan que hace no muchos años, la ganadería era la principal actividad del concejo,llegando a medirse la riqueza de una casa por el número de cabezas que se tenían o por el número de fincas que se poseían.



Actualmente el estado de las fincas que tanto esfuerzo les costó conseguir a nuestros antepasados es penoso, muchas de ellas han sufrido la dejadez de sus dueños y actualmente están cubiertas de xestas,balseiros o simplemente ya se han fusionado con el monte.
Los caminos por los que antes pasaba el carro para las fincas o servian de camino vecinal para la gente del pueblo se encuentran en un estado lamentable,en el mejor de los casos con las paredes derruidas.
¿Qué nos está pasando?.
¿Nos creemos tan ricos que ya no miramos ni por la conservación del pueblo que nos vio crecer o es que al marchar para las ciudades olvidamos nuestros orígenes?.
Estoy seguro de que los antepasados no se sentirian orgullosos de lo que estamos haciendo en los pueblos, borrando de un plumazo la historia más inmediata, poniendo un punto y final y tirando por tierra todo su trabajo y dedicación.
Se que muchos de vosotros vais a opinar que la vida se abre camino, que os vais porque queréis un futuro mejor para vuestros hijos, que la vida es un cambio constante, pero yo me pregunto:¿Cuesta tanto cambiar sin olvidarse de lo anterior?¿Es posible que se de la unión de vivir en las ciudades conservando el medio rural?.

7 comentarios:

María del Roxo dijo...

Parece que nos ponemos de acuerdo a la hora de elegir los temas para las entradas... En mi post comentaba que entre Villaoril, Llanelo y Taladrid SOLO HAY UNA VACA... Una pena, de verdad.

Anónimo dijo...

YO ESTOY DE ACUERDO CONTIGO EN QUE VIVIR EN LA CIUDAD NO QUITA QUE CONSERVEMOS EL PUEBLO DONDE NOS CRIAMOS,SOLO CON IR UN MES EN EL VERANO A LAS CASAS YA VALE PARA SU CONSERVACION.CON RESPECTO A LAS TIERRAS HAY TE PUEDO DECIR UN DICHO DE IBIAS ¡VACA DE TODOS LEVAN NA OS LOBOS¡SOMOS MUCHOS A REPARTIR Y POCA TIERRA, POR ESE MOTIVO LA MAYORIA ESTA DE MAL.
TE PUEDO COMENTAR TAMBIEN QUE LA PARROQUIA TORMALEO NO ES UNA BUENA ZONA PARA EL GANADO DE HECHO LA CASA QUE MAS CABEZAS TENIA NO PASABA DE 12 .COMPARADOLAS CON LAS DEL ORIENTE QUE UNA DE LAS CASERIAS MAS PEQUEÑAS TIENE 50 CABEZAS Y ESTAN CERRANDOLAS CON MAYOR MOTIVO LO NUESTRO.
AHI QUE SER REALISTAS EN LA PARROQUIA SI NO LLEGA ASER POR LA MINA DEL GANAO POCO IBAMOS A VIVIR
A MI ME GUSTA MUCHO EL GANAO Y TUVE GANAO PERO VIVO MUCHO MEJOR AHORA QUE NO LO TENGO.POR LO MENOS TENGO LOS FINES DE SEMANA LIBRES.

Tormaleo dijo...

Eso es la tontería que tenemos todos los de la parroquia de Tormaleo metido en la cabeza, si la tierra no es nuestra, es decir, es nuestra y a a la vez de nuestros hermanos o de los herederos que sea, preferimos verla de mal antes que cuidarla, porque claro, NO ES NUESTRA, es de todos.

Está claro que el dinero lo da la mina pero acaso el matar un xato propio no nos daba la vida?, hay que pensar en todo.

Si María, siempre te adelantas a mis entradas, jajajaja pero parece ser que nos ponemos de acuerdo. Lo importante es que estamos haciendo un homenaje a nuestra tierra con las webs que tenemos y dando la oportunidad a la gende de opinar y expresarse libremente.

Anónimo dijo...

Ya que pones en tu blog el Himno de Ibias, escribelo bien forfa.
Letra:
Entre los jardines
que Asturias encierra
Ibias es por bella
la de más jazmines.
La mujer esbelta
refleja fragancia
el varón constancia
dulce amor, ¡su tierra!
Oh Ibias,
si algun día yo pudiera volver
de lo mas alto del valle diré
que soñando siempre con tu querer
jamás en otras mujeres pensé
y volveré sin dejar
la ilusión de vivir
y ser tan fiel al amar
como al partir.
Tierra creadora
de amor y nobleza
trono de belleza
que con fe te adora.
No puedo olvidarte
por ser tan divina
y toda mi vida
es para adorarte.
Oh Ibias,
si algun día yo pudiera volver
de lo mas alto del valle diré
que soñando siempre con tu querer
jamás en otras mujeres pensé
y volveré sin dejar
la ilusión de vivir
y ser tan fiel al amar
como al partir.

Anónimo dijo...

Ya que pones en tu blog el Himno de Ibias, escribelo bien forfa.
Letra:
Entre los jardines
que Asturias encierra
Ibias es por bella
la de más jazmines.
La mujer esbelta
refleja fragancia
el varón constancia
dulce amor, ¡su tierra!
Oh Ibias,
si algun día yo pudiera volver
de lo mas alto del valle diré
que soñando siempre con tu querer
jamás en otras mujeres pensé
y volveré sin dejar
la ilusión de vivir
y ser tan fiel al amar
como al partir.
Tierra creadora
de amor y nobleza
trono de belleza
que con fe te adora.
No puedo olvidarte
por ser tan divina
y toda mi vida
es para adorarte.
Oh Ibias,
si algun día yo pudiera volver
de lo mas alto del valle diré
que soñando siempre con tu querer
jamás en otras mujeres pensé
y volveré sin dejar
la ilusión de vivir
y ser tan fiel al amar
como al partir.

Maria Jesús dijo...

Me gustó mucho el artículo. Tienes mucha razón en lo que dices. Es una pena ver los pueblos ahora.
Gracias por visitar mi blog, yo vengo aquí a menudo, aunque anónimamente, jeje. Te he descubierto a través del Blog de Moal. Me encanta el recibimiento que nos haces con esa música maravillosa.
Un saludo

Anónimo dijo...

Totalmente de acuerdo contigo Angel. Aunque ese sistema de vida está condenado a desaparecer desgraciadamente.