
Se cumplen diez años desde que nuestro municipio tocara techo con uno de los galardones que sin duda realzan la figura de cada pueblo y premian el esfuerzo y la constancia en esa lucha por sobrevivir pese a las adversidades.
En 1999 la comunidad educativa y vecinal de Ibias conseguía el premio pueblo ejemplar de Asturias, premio que sin duda llenó de orgullo a todos y cada uno de los Ibienses. Si me permitís vamos a recordar las palabras de su Alteza Real el Príncipe de Asturias:
Quiero que sepáis que vengo con ilusión a Ibias para felicitaros por el galardón que habéis conseguido, celebrar vuestro éxito y conocer este hermoso concejo. Siempre me resulta especialmente agradable y emotivo viajar por Asturias. Puedo de esta forma profundizar en mi conocimiento del Principado, hablar con sus gentes y saber de sus esperanzas e inquietudes.
En cada una de estas ocasiones, siento el calor de vuestro afecto; un afecto al que os correspondo, pues conozco vuestra sincera y generosa forma de ser y lo mucho que queréis a vuestra tierra, virtudes a las que se añaden otras como vuestro anhelo integrador de los pueblos del Principado con los del resto de España, tantas veces puesto de relieve a lo largo de la historia.
La proximidad de las comunidades de Galicia y de Castilla y León me permite enviar ahora a sus gentes un cariñoso saludo pues nunca olvidaré los entrañables recuerdos y las útiles enseñanzas de mis viajes por esas queridas tierras.
De vosotros, mujeres y hombres de Ibias, sé que la lejanía y el aislamiento que os han impuesto desde siempre vuestras hermosas y altas montañas y sus frondosos bosques jamás os han vencido. Estas dificultades han tenido, a veces, consecuencias negativas para el arraigo de la población en su lugar de origen, el mantenimiento de su patrimonio histórico y artístico e identidad cultural, y la conservación de parajes naturales de extraordinario valor. Afortunadamente, entre vuestros méritos para recibir este premio destaca vuestra voluntad –que se aviva con el paso del tiempo– de que esta situación concluya.
Queréis recuperar de forma innovadora vuestra relación con el campo, que durante siglos se manifestó a través de una laboriosa actividad forestal, agrícola y ganadera, y del trabajo duro de la explotación de los recursos mineros. Os habéis firmemente propuesto estudiar y conservar el patrimonio monumental y las artes tradicionales del concejo para entregarlas a las generaciones venideras como su mejor herencia.
Os animo a que sea así, porque nada bueno florece cuando se siembra el desarraigo, cuando se abandona nuestra ancestral relación con la tierra, cuando mueren los mejores valores del pasado. Si lucháis contra estos males, conseguiréis que la vida en vuestros valles y montañas se manifieste en todo su esplendor natural y ayudaréis así a que se cumpla el nuevo sueño de que nunca el suelo que pisemos, el cielo que nos cubra o el aire que respiremos estén contaminados.
El jurado este año ha destacado también los éxitos alcanzados por vuestra comunidad educativa. Esa preocupación que tenéis para que los niños reciban una enseñanza de calidad es la mejor prueba de vuestras positivas inquietudes y el mejor testimonio de que queréis poner de vuestra parte todo lo necesario para mejorar su porvenir.
Deseo felicitar al director, profesores y alumnos del Colegio Aurelio Menéndez por su excelente trabajo. Me produce gran satisfacción que este centro lleve el nombre de una persona que ha sido mi profesor y a la que me unen especiales lazos de afecto. Celebro que hoy nos acompaña. Sus padres, como tantos otros de estas comarcas y de toda Asturias, buscaron nuevos horizontes lejos de su casa y de su familia. Ellos, también como tantos otros, vieron reconocidos sus desvelos, su trabajo y su honradez con el respeto de sus conciudadanos y la admiración y el cariño de sus vecinos, a quienes nunca olvidaron.
Felicito al jurado, no sólo por el acierto de su decisión, sino también porque sé que no es fácil la elección entre tantas candidaturas en las que se aúnan el mérito y la calidad. Agradezco a sus integrantes su compromiso con esta iniciativa de la Fundación. Deseo también enviar desde aquí a todos los pueblos que se han presentado a este premio un recuerdo de gratitud, al tiempo que los animo a seguir avanzando por la senda de la ejemplaridad.
A los niños me gustaría deciros que podéis y debéis, con los medios a vuestro alcance, luchar por conseguir un mundo mejor, más justo y más humano. Aunque vivís en un lugar apartado, contáis con las nuevas técnicas de comunicación que os ponen en contacto con cualquier punto del planeta instantáneamente. Estudiadlas y trabajad con ellas para estar a la altura del tiempo que vivimos. Estos prodigiosos avances no deben haceros olvidar que todavía se guardan en los libros todos los misterios, la sabiduría, la magia y las aventuras mejor contadas, y que de su mano llegaréis por caminos hermosos al siglo XXI.
Recordad que tenéis el privilegio de vivir en un país en libertad; una libertad conquistada por vuestros mayores después de muchos sacrificios. Tenéis la obligación de velar por ella y defenderla pues nunca está ganada para siempre. Lo haréis siendo ciudadanos ejemplares, luchando por vuestros derechos y cumpliendo con vuestros deberes, con el trabajo y la educación permanentes.
Deseo que este premio sea para todos los vecinos de Ibias un estímulo. Que la ejemplaridad que se os reconoce sirva, al prolongarse en el tiempo, de modelo para otros pueblos de Asturias y de España. Deseo también de todo corazón que no os abandonen la alegría, el optimismo y la esperanza de este día que con vuestro esfuerzo os habéis ganado tan merecidamente.
Muchas gracias.
Sin duda, uno de los personajes que tuvo un gran peso a la hora de que nos concedieran este importante galardón fue Luis Felipe Fernández García, hijo predilecto de Ibias y por aquel entonces director del Centro de Educación Básica Aurelio Menéndez, este fue su discurso:
Hoy es un día importante, histórico, para todos nosotros. Contamos aquí, en este acto, con la presencia de Su Alteza Real, D. Felipe de Borbón, Príncipe de Asturias, y acabamos de recibir de sus manos el galardón que reconoce como Pueblo Ejemplar de Asturias 1999, a la Comunidad Educativa y Vecinal de Ibias. Nuestra profunda gratitud al jurado y a la Fundación Príncipe de Asturias, por habérnoslo otorgado.
¡Qué gran honor! Es como si de pronto el mejor de nuestros sueños se hubiese hecho realidad. Nuestra comunidad educativa, Alteza, iniciaba hace más de una década, un largo recorrido. Se pretendía, desde ese primer momento, romper el aislamiento secular que los niños y jóvenes de Ibias venían padeciendo y que limitaba en gran medida su formación, su capacidad para relacionarse con otros niños o jóvenes de su edad y sus expectativas de futuro. Desde el centro educativo se percibía con claridad cómo los padres y madres de nuestros alumnos, mineros y agricultores en su mayor parte, luchaban para poder dar a sus hijos la formación que ellos no habían podido recibir. Estos padres y madres formaban parte de tantas y tantas generaciones de ibienses que tuvieron que luchar contra la adversidad, el duro trabajo y una naturaleza que les era hostil, para poder salir adelante. Era pues el momento de intentar que esta realidad cambiase, o más exactamente, era necesario que esa realidad cambiase.
Iniciamos así un largo recorrido, potenciando en la educación de nuestros jóvenes nuevas experiencias, nuevas realidades, desconocidas para ellos, pero tan necesarias en la formación de un ciudadano de nuestro tiempo.
En primer lugar les acercamos a la realidad del deporte; pero sobre todo potenciamos su interrelación con otros jóvenes de Asturias a través de la actividad deportiva. Nacieron así las catorce Pruebas de campo a través realizadas y las diez Convivencias deportivas, denominadas Encuentros Escolares del Deporte, que en definitiva trajeron a nuestro centro a más de 15.000 jóvenes asturianos.
Les acercamos también, cómo no, a la realidad de la cultura, entendiendo ésta como un aspecto irrenunciable en su formación. Nacieron así las once Semanas Culturales celebradas, que acercaron a nuestros jóvenes a las representaciones teatrales, a la música, al folklore, a las exposiciones y a la recuperación en gran parte de sus tradiciones.
Y como nuestro mayor problema continuaba siendo la falta de comunicación con el exterior, para ello pusimos en marcha las actividades de radio, prensa y televisión; surgieron así las ocho Semanas de la Comunicación celebradas, que trajeron a nuestro colegio y a nuestro concejo a más de 1.300 personalidades del deporte, la cultura, el periodismo, la comunicación, y que permitieron a nuestros alumnos tener un contacto directo con todos ellos y conocerlos de cerca.
Todo ello, unido a los intercambios escolares con centros de otras Comunidades Autónomas, los continuos viajes de estudios y las constantes salidas pedagógicas consiguieron cambiar radicalmente, a lo largo de la última década, las expectativas y posibilidades de los niños y jóvenes de Ibias. Podemos decir que todo ello llevó a un auténtico proceso de cambio social en nuestro municipio, donde muy bien podrían hacerse realidad las palabras que Su Majestad el Rey don Juan Carlos pronunciaba en la inauguración del curso escolar 97-98 del Instituto "Padre Isla" de León, cuando tan acertadamente dijo que: ?un pueblo es y será lo que ha sido y es su escuela?.
Pero todo esto, que en principio tuvo su germen en la comunidad educativa, fue enraizándose poco a poco en la comunidad vecinal. A través de los medios de comunicación del colegio, no sólo los alumnos, no sólo los maestros, no sólo los padres y madres de nuestros alumnos, sino los vecinos y vecinas del concejo fueron participando en la vida del mismo. Se fue formando, poco a poco entre todos, un entramado perfecto en el que, tanto la comunidad educativa como la comunidad vecinal, se integraron en un proyecto común, que permitió en estos últimos años aumentar en gran medida la autoestima, acceder a un sinfín de experiencias sin salir de nuestro concejo y, lo que es más importante, sentirnos protagonistas de nuestra propia historia.
Pero, además, muchas de las actividades que fueron posibles por esa comunión de la comunidad educativa y la comunidad vecinal, consiguieron dar a conocer y extender el nombre de Ibias por toda Asturias e incluso fuera de ella. Así, podemos decir, sin temor a exagerar, que algunas de estas actividades fueron pioneras, no sólo en nuestro Principado sino también en nuestro país.

Se dice frecuentemente que "es de bien nacidos ser agradecidos". Por eso hoy, en el día más importante que quizás tengamos la oportunidad de vivir en Ibias, queremos hacer mención especial a cuantos han realizado día a día tanta labor callada y silenciosa, sin la que no sería posible esta noble empresa educativa: a los maestros y educadores, a los padres de los alumnos, a las entidades e instituciones y a todos los vecinos de Ibias que han colaborado decididamente en este empeño formativo de sus hijos, familiares y amigos. No quisiéramos olvidarnos de nadie en esta expresión de gratitud, porque estos años del centro educativo son de todos y cada uno, son el resultado conseguido y el resultado esperanzado de una suma de todos los esfuerzos, de todo un hacer colectivo bien llevado.
Y en este reconocimiento quisiera hacer una mención especial a la figura del profesor, del maestro, D. Aurelio Menéndez Menéndez. De su boca hemos escuchado tantas y tantas veces su amor a estas tierras, el amor que le inculcaron sus padres, oriundos del valle de los cunqueiros, el amor a estos pueblos, pueblos amados y tantas veces añorados que estuvieron en el centro de sus vidas. Su ejemplo es un espejo en el que se miran todos los niños y las niñas del colegio que lleva su nombre. Su vida es un ejemplo de lucha, de superación ante las adversidades, que estamos seguros servirá de guía para las futuras generaciones de ibienses.
Querido D. Aurelio, de corazón, muchas gracias.

Y por último, Alteza, nuestro reconocimiento más sincero por haberse dignado viajar hoy hasta Ibias. No tenemos palabras para expresarle el enorme agradecimiento que sentimos. Para nosotros es importante el aspecto humano de Su presencia hoy aquí. Por Su gran vinculación con nuestra tierra, Señor, conoce perfectamente los sentimientos que nos invaden, especialmente a los asturianos de los pueblos más pequeños y más alejados, cuando alguien tan importante se acuerda de nosotros. Su presencia aquí es el mejor apoyo y estímulo que esta comunidad vecinal y educativa puede recibir. Esperamos lleve la mejor impresión de Ibias y de nuestro colegio, pero sobre todo deseamos que no nos olvide. Nosotros formamos parte de esa otra Asturias, esa Asturias profunda, tantas veces olvidada y tan necesitada de apoyo. Ojalá, Alteza, Su presencia aquí hoy sirva para que se nos conozca mejor y más profundamente. Queremos y esperamos, desde hoy, ocupar un pequeño lugar en su corazón.
Este es mi pequeño homenaje a todas y cada una de aquellas personas que con su granito de arena hicieron posible este premio, muchísimas gracias por el esfuerzo y la dedicación, creo que Ibias os debe este pequeño reconocimiento que os hago yo desde esta humilde página web.
Desde aquí sólo me queda felicitar al pueblo ejemplar de asturias 2009, Sobrescobio por haber conseguido este galardón. A todos lo Ibienses decirles que el premio estará siempre vivo en nuestra mente, ya poco queda de ese espíritu Ibiense, ese espíritu de lucha, de superación, de no abandono, de apuesta y sobre todo de amor a nuestra tierra. Ojalá nos concienciáramos todos de lo importante que es sacarla adelante y no dejarla morir en el olvido.