martes, 9 de noviembre de 2010

¿La obra del Escorial? a no, que era la de Fresno


Si hace 6 meses Fresno era el pueblo herido, hoy luce más que nunca una cara renovada.

Esta era la cara que presentaba hace 6 meses una de las plazas principales del pueblo, donde los escombros y la desolación provocada por las obras de alcantarillado de la aldea afean su imagen y molestaban a los pocos vecinos que intentaban hacer vida dentro de él.


Pues bien, parece que el escombro ha desaparecido y con él ha vuelto la normalidad a este pueblo.



Mentira me sigue pareciendo el día que no pude acceder a mi casa debido a todos los escombros acumulados en el camino.


Ahora sin embargo, ya veis, impoluto...


... rejuvenecido y hasta resultón este camino que tiene el pueblin de Fresno.


¿Os acordáis de esta tremenda estampa? dolía tan solo de verla ya que suponía la destrucción del camino que con tanto esfuerzo habían hecho nuestros padres.


Pues esta es la imagen que luce actualmente. Le hace justicia con creces al antiguo camino, dejando satisfechos a sus antiguos creadores y boquiabiertos a todos aquellos paseantes que habitualmente transitan por sus entrañas.


Como siempre, todas las obras tienen sus partes buenas y sus partes malas, una vez vistas las buenas, os voy a mostrar las malas. Tiene Fresno en su vía principal de acceso al pueblo una parte asfaltada de alquitrán, pues bien, ahí vienen los problemas, la empresa adjudicataria del proyecto de alcantarillado aún no ha procedido al arreglo de dichas cortadas, que como podéis ver en las imágenes, dificultan bastante el tránsito por esta vía.


¿Qué haríais vosotros si os encontrarais un prado de vuestra propiedad de esta manera?


Y todo ese impresionante terraplén para hacer este irrisorio depósito.

A mi padre casi le da un mal el día que lo vio, a día de hoy, sigue y seguimos sin entender cómo es posible hacer semejante destrozo para este depósito tan pequeño.


Pero aquí no acaba la cosa, a todo esto hay que añadirle montañas y montañas de escombros dentro de la finca, taludes engorrosos, arquetas difíciles de situar y sobre todo de sortear si alguna vez y mira que lo veo difícil, se puede volver a segar esta propiedad.


A día de hoy la obra está paralizada por falta de fondos. Lo que no se paraliza es por supuesto la recaudación a los vecinos, ya que estos siguen pagando religiosamente un alcantarillado que nunca tuvieron y una vez que consiguieron medio tener a tan alto precio de destrozo, se truncan sus ilusiones con la escusa de la financiación.

¿Incompetencia? ¿Falta de coordinación? ¿Pasotismo? ¿Mano de obra barata?



lunes, 1 de noviembre de 2010

¿Dónde pueden estar?


SOLUCIÓN:



ACERTIJO:

Lo de hoy es muy fácil, tan solo quiero que me digáis dónde están estas dos cosas:

La primera de ellas es un hórreo con teito de paja perdido por la geografía ibiense

¿Me ayudas a encontrarlo?

La segunda es una sencilla a la par que bonita fuente oculta por algún pueblecito que ahora mismo reclama su autonomía.


Qué me decís, ¿Les ponemos nombre a los pueblos dónde se encuentran estas dos reliquias?

Anímate hombre, si total, tampoco pierdes nada

jueves, 28 de octubre de 2010

La belleza hecha pueblo


Vamos a quitarnos el mal sentimiento que nos dejó el cierre de la cantera a cielo abierto de Tormaleo presentando el pueblo que sin duda dejará marca en nuestro corazón y memoria puesto que una vez que caminas por sus entrañas no podrás volver a olvidarlo.

Tenemos el gusto de presentar al que hoy sin duda será el protagonista de nuestra historia:

El pueblo de Seroiro


Situado en la ladera solana del valle Aviouga a una altitud de 540 metros, la parroquia de Seroiro está compuesta por los pueblos de Andeo, Dou, Folgueiras de Aviouga, Mourentan, Pradias, Uría, Valdebois, Valvaler y el propio Seroiro, constituyendo así, una de las agrupaciones más grandes de todo el municipio.


Limites de la parroquia de Seroiro

En 1849, el pueblo tan solo contaba con 40 vecinos y 8 casas, a partir de esta fecha, sufre una fuerte tendencia alcista y en 81 años, registra una población de 206 vecinos y 27 viviendas, sin embargo, esta tendencia se rompe en torno a los años 60-70 debido al masivo éxodo rural que afecta a la zona hacia el centro de Asturias, norte de León y el vecino concejo de Cangas del Narcea.


En la actualidad las cifras no son mucho mejores que en 1948, es más, son peores, puesto que en 2009 dicho pueblo tocaba suelo poblacional registrando 39 vecinos y 21 viviendas muchas de ellas, en desuso, abandonadas o reservadas a periodos vacacionales.


Si hablamos de las casas de este lugar no podemos pasar por alto A del Meirazo por ser la única blasonada del pueblo. Atesora esta prodigiosa casa en sus muros de color rojizo el escudo de los Uría. Sin duda punto de referencia para todo curioso visitante que tenga la oportunidad de pasear por este pueblo con historia.


Pese al descenso poblacional, Seroiro no se rinde al paso del tiempo y sigue conservando limpias la mayoría de sus praderías, eiras, huertas y soutos, le gana por tanto el pulso al frondoso monte que ya cubre alguno de los pueblos que componen esta parroquia.

Y así, pasando el tiempo, los vecinos de este lugar fueron evolucionando en sus comunicaciones, que pasaron de ser angostos caminos de tierra a los actuales encementados. Todavía recuerdan los vecinos el paso por ellos de los carros de goma cargados de hierba y sustituidos posteriormente por el afamado Pascualin de 14 caballos.


"Antes los alquilábamos por 1.000 pesetas" nos recuerda uno de los vecinos de Seroiro.



Cuenta Seroiro en su zona oeste y situado en medio del monte de Dou con uno de los pastizales más envidiables del concejo de Ibias debido a su extensión y llanura. Pertenece a 4 vecinos que le dan un uso colectivo, sin embargo, no es este el único símbolo de orgullo para los lugareños, los cuales posen una braña, la de pedroso, abundante en pastos durante la primavera y el verano la cual alberga varias cabañas tradicionales para guardar el ganado. Sin duda, un lujo para la vista.


El pasado permanece en todos y cada uno de los rinconcitos de este lugar y se manifiesta en forma de hórreos y paneras que simbolizan el ayer de la abundancia y riqueza de estas tierras. No son los únicos que aguantan el envite de los tiempos, su fuente, bella y perfectamente emplazada acumula en sus fríos caños los años, más de 50, que lleva viendo correr por sus entrañas esas cristalinas aguas que atesora.


No son estos los únicos tesoros, no, cuenta en su haber con varios caminos reales hacia Valdebois, Prádias, Andeo y Dou que guardaban una increíble belleza visual. En la actualidad debido al desuso están prácticamente intransitables.

Otra de sus joyas, es la Iglésia de San José, construida en el año 1897 en honor a este Santo, patrono de Seroiro y de la Santa Cruz, fiesta grande del mismo. Destaca su impresionante color rojizo visible desde la carretera y su tradicional altar, bien conservado por los devotos fieles.

Propiedad: blog Seroiro Ibias año 1

Del neolítico conserva tres excelentes representaciones: El dólmen de Chao de Leda, el megalito de Andeo y a Hucha de Serra en Pradías, este último el más afamado de los tres.


Por último y ya para terminar, no podía dejar de hablar de lo que a mí me parece la escuela del pueblo situada a las afueras del mismo. Sin más datos que ofreceros y esperando no meter la pata, me despido con su foto hasta el próximo reportaje.

jueves, 21 de octubre de 2010

Última hora:


!CIERRA EL CIELO ABIERTO DE TORMALEO!

El ERE temporal anunciado por el empresario Leones Victorino Alonso da sus frutos y se lleva por delante su primera víctima: El cielo abierto de Tormaleo.

Esta sabia decisión no hace otra cosa que engrosar las filas del paro, paro que a partir de hoy y durante seis meses empezarán a cobrar los preocupados trabajadores.


El día de hoy pasará a ser recordado en la memoria de muchas de aquellas personas que durante muchos años se oponían a la apertura de esta cantera como el día de la caída del titán, la muerte de la bestia, el fin de la destrucción. Peores recuerdos tendrán todos aquellos trabajadores cuya cantera significó el pan de cada día durante más de diez años.

El ruido instaurado en esta década vuelve a dejar paso al silencio que siempre debió imperar. Parece ser que la crisis económica da un respiro al maltrecho paisaje de Tormaleo inyectándole una dosis de morfina para alargar su muerte durante 6 meses más. Morfina necesita también el concejo que ve mermado y decapitado su principal fuente de ingresos.


¿Cuál será el futuro que les espera ahora a estos trabajadores? Futuro negro sin duda, negro como el oro que escondía nuestro municipio. Yo voy más allá, ¿Cuál será el futuro del propio municipio?

Con una población muy mermada y demasiado envejecida, una natalidad prácticamente inexistente y una alternativa económica débil, Ibias parece estar condenada de por vida a la cadena perpetua, al sufrimiento continuado, al agujero del pozo, ese negro agujero en el que nos metimos y del que difícilmente se pueda salir.


Momentos mejores hemos vivido y recordado, cuando las prejubilaciones llenaban nuestro orgullo, levantaban nuestras cabezas y nos hacían mirar de lado a todo aquel que nos parecía inferior. Qué egoístas fuimos, comíamos el pan tierno sin reservar alguno para nuestros hijos, ahora el pan, que es duro, se convierte en hambre a modo de paro.

El fin de la minería, restaura el miedo en el concejo y con el vuelve a rondar por sus calles el fantasma de la despoblación.

¿Comienza hoy el principio del fin?

¿Qué soluciones alternativas tiene el ayuntamiento de Ibias?

¿Qué políticas económicas o de trabajo se están tomando para dar salida a estos trabajadores?

¿Cuántas de estas preguntas rondaran en la cabeza de nuestro ejecutivo?


¿Qué hay después de este camino?

¡Qué dios nos pille preparaos!

Algunas Brujas buenas


LA PREDICCIÓN DE LA BRUJA

Había en Fresno hace más de 50 años, una mujer sabia, respetada, querida por todos aquellos que se aferraban a la esperanza como último recurso para solucionar sus problemas.

Cuentan las malas lenguas que con solo una mirada era capaz de adivinar tu pasado, de presagiar tu presente y de maldecir tu futuro. Así, con sus penetrantes ojos negros era capaz de curarte de males de ojo, envidias y otros males.


Su especialidad, sin embargo no era esa. Tía Teresa, nombre por el cual era conocida en el concejo de Ibias era toda una experta en todo tipo de oratorias para poder encontrar a las personas y los animales.

Cuentan los más viejos del lugar:



" A tía Teresa aumentaba " rezaba" todo tipo de plegarias y si tropezaba en ellas, era porque algo malo pasaba".



Con esta técnica que no se conservó de generación en generación la señora era capaz de adivinar el lugar exacto en el que yacía muerto un animal, espantar a los lobos o cualquier otro tipo de bestia que pudiera causar un mal al rebaño de ovejas o cabras, predecir la desaparición de un ser querido o algo tan difícil de ver a simple vista como conocer la posición exacta en la que iba a nacer un bebé así como predecir si este iba a venir sano o no.

(imagen: Ibias el lejano oeste)

Realidad o ficción, atraso como justificación a todos los problemas y como método de agarre para encontrar la explicación de los mismos, búsqueda de soluciones en la brujería, verdad o no, la tía Teresa era respetada y admirada por todos aquellos que durante tantos años creyeron en ella.

Hoy, esta bruja que tanto bien hizo, se convierte en leyenda.

miércoles, 20 de octubre de 2010

La segunda de las cuatro


¿Vamos con la segunda?


EL TRASGO EN LA CUADRA


Cuenta la leyenda que en el pequeño pueblo de Luiña había una familia de labradores en las que pasaban cosas muy extrañas. Todos los días por la noche, las burras que tenían en la cuadra empezaban a ponerse muy nerviosas despertando con sus quejidos a sus cuidadores y haciéndoles pensar que dichos quejidos eran producidos por los robos de algún pícaro.

El caso era que cuando el paisano de la casa se levantaba garrota en mano rumbo a la cuadra, las burras estaban solas e inexplicablemente tenían todos los pelos del rabo enmarañados, cardados.


Tal era la frustración del paisano tras noche tras noche vivir la misma situación que al volver a repetirse el mismo episodio mandó a su querida mujer a comprobar lo que le pasaba a esas endiabladas burras que no paraban de protestar.

Al llegar a la cuadra con más miedo que vergüenza la señora con voz temblorosa entonó:

¿Quien anda por ahí que no nos deja vivir?

Noche tras noche igual,
Nosotros queremos descansar.

Los pobres animales no rinden,
están tan asustados que ni pulgas tienen.

¡VETE! déjanos en paz.

de repente, una voz salió de la nada para decir firmemente:

"Cu cu ru cu cu, cala a boca muyer que se che ven as tetas ya o cu"

martes, 19 de octubre de 2010

Cuenta la leyenda en Ibias...


No hay mejor tesoro en la mente de una persona mayor que todas esas historietas y leyendas que hacen que tu concentración sea máxima a la par que despiertan en ti el típico miedo que les hace cobrar vida propia. No hay pueblo que no se precie que no guarde una calle maldita, algún río embrujado o un bosque donde desde hace cientos de años habite lo fantástico.

En Ibias no nos falta "cuento" y como es de esperar en este tipo de lugares, las historias multiplican a lo largo de la geografía. Todas y cada una de ellas especiales, únicas y con garra, esa garra que permite recordarlas de año en año manteniendo siempre vivo el espíritu de las mismas.

Cada día de la semana iré contando una ¿Tendrás valor a leerlas?



EL DIABLO EN LA NOCHE OSCURA

El siguiente protagonista de nuestra historia no es otro que un humilde señor que sobrevivía en la Ibias atrasada de antaño. Como tantos otros, haciendo gala de un gran valor, no le quedaba más remedio que andar por las noches por caminos que darían miedo al más valiente.

Al pasar por " A pousa dos difuntos" apareció ante sus ojos un extraño bulto luminoso agachado bajo un castaño. El hombre, pasivo y perplejo, siguió andando como si esa visión tan solo fuera fruto de su imaginación, entonces, el bulto empezó a correr hasta parar en una vieja "curripa" que había al otro lado del camino.


Alucinado y algo confuso preguntó con voz temblorosa:

¿Quién eres?

No hubo respuesta, tan solo el silencio y el ruido del bosque amedrentaron si cabe más, los nervios del hombre, que pensando que podría tratarse de una broma, con paso firme se encaró a la curripa para dar su merecido al gracioso.

Sal, muéstrate gracioso, que no te van a quedar ganas de volver a reírte de nadie.

Sorprendido se quedó el señor cuando al entrar en la curripa no había nadie. Giró la cabeza una y otra vez pero nada, estaba solo.

Con un grito, volvió a desafiar a la criatura: muéstrate, no te tengo miedo...

De repente y como salido de la nada "alguien" le aprieta fuertemente en el hombro. Fruto más del miedo que del dolor, el hombre se desmaya y permanece en el suelo más de media hora.

Aturdido, el hombre corre despavorido a su casa. Cuenta la leyenda que allá donde le tocó esta extraña criatura, le salió una mata de pelo en forma de mano.


domingo, 17 de octubre de 2010

Otra semana que empieza







El domingo se acaba, ¿Estáis preparados para crabuñar la semana?


miércoles, 13 de octubre de 2010

Andeo, presente y pasado de un pueblo



Parece que al final la ignorancia se apoderó de todos vosotros y tuvisteis que recurrir a la gran guía para dar con la respuesta. Como bien decís o dice "la guía", el escudo de los Uria se encuentra en la aldea de Andeo. Pertenece a una familia, la de Manolon, con bastante personalidad, visto el alegre color que escogen para engalanar y resaltar si cabe más, la fachada de su casa.

Hablar de Andeo significa volver al pasado, recorrer calles llenas de magia, pasear por rincones inesperados, volver a reencontrarte con el ayer sin dejar de estar en el presente.

Aldea perteneciente a la parroquia de Seroiro, se encuentra situada a 550 metros de altitud en la ladera izquierda del valle Aviouga.

Su maltrecha carretera, fruto de la acción del paso del tiempo junto con la dejadez de todos aquellos que año tras año siguen sin querer lavarle la cara, confluye con una de las principales arterias de comunicación del concejo, la As- 29.


La dificultad que supone el cuesto acceso a esta aldea, se ve compensado por las hermosas vistas que nos ofrece el valle y todo ello unido a los propios elementos singulares del pueblo.

Cabe destacar al inicio del nucleo este singular lavadero que tanto y tanto se repite a lo largo de la geografía ibiense y que durante muchos años sirvió para dar servicio a estos moradores de Andeo.


Si ya al inicio del reportaje destacábamos la casa de Manolón portadora de un impresionante escudo que resaltaba su linaje, ésta no era la única que hacía sombra a las demás en este pueblo, pues la casa Fonsón no se quedaba corta. Cuentan los del lugar, que era una de las mas ricas de las de por aquel entonces. A simple vista, atravesando sus entrañas ya que está construida por encima del camino, uno se da cuenta de que no es una casa normal. Que afortunados tenían que ser los que la habitaron en un pasado.

Siguiendo con el recorrido y siempre sin dejar de lado el camino del pueblo, nos topamos con varios de los hórreos que dan carácter y personalidad a Andeo. Los hay para todos los gustos:

Encementados,

Tradicionales,

Clásicos...

... soportando todos ellos los envites del paso del tiempo, viejos, temblorosos y cansados, lloran recordando el niñerio y las voces que hace ya muchos años recorrían este idílico lugar.


Andeo cuenta en su haber con once casas, siete de ellas principales y cuatro no principales que actualmente acogen a 18 habitantes, muy lejos de aquellos 102 de 1904 según el Nomenclator de ese mismo año.


Llama la atención en este lugar la capilla que tiene en sus afueras dedicada al Santo Ángel de la guarda. Cuenta en sus entrañas con una imagen de San Antonio y un Santo Medieval que data del siglo XIII.

Entre las gentes del lugar cabe destacar el que sin duda fue uno de los personajes más conocidos y por que no, más queridos de Ibias. Se encargó de poner alegría y buen ritmo a todos aquellos aldeanos que después de una dura jornada de trabajo bailaban hechizados al ritmo de su gaita. El gaiteiro de Andeo fue por aquel entonces el Carlos Nuñez de nuestros días, marcó precedente e influencia en todos los gaiteiros de la época, y a día de hoy, sigue siendo el músico más prestigioso de nuestra humilde tierra.

Vaya desde aquí dedicado mi reportaje a la memoria de él, allá donde esté.